10 RECOMENDACIONES DIARIAS DEL UNDER MUNDIAL PARA EL OÍDO EXIGENTE #367

Estas son 10 razones musicales, en forma de recomendaciones diarias, desde el planeta a tus oídos.

Life is a Gradient, Gerald Slevin

La última lista de esta mañana la abre Gerald Slevin, quien tiene la identidad correcta para saber mezclar extrañezas con el rock más clásico que puedes imaginar de este artista, que te anima a corromperlo todo sin ningún temor a la deriva. La fuerza de este cantante crece sin parar y tiene el balance correcto para pertenecer a un trabajo muy bien elaborado, que tiene el nivel perfecto para gozar cada instante, como una vuelta potente de furia y satisfacción, como un misterio que crece con el tiempo y no podemos pararlo ante, excepto ante la inmensa fuerza de esta banda, que lo corrompe todo hasta la deriva. 

I Don’t Have Depression, Tyche

Tyche llega con I Don’t Have Depression, una canción que funciona para sentirse importante en medio de nuestra soledad. El poder sonoro de esta cantante se nota con muchísima atención en la inmensa fuerza con que su voz entra en nuevos universos sonoros, pasando desde lo delicado hasta una pasión muy movida, hecha para que gocemos sin ninguna pausa. Nos encanta porque es un trabajo excepcional, sin nada que parar, con todo que dar y el placer perfecto para sentir hasta el límite. 

Eco, Fresquet

Eco nos entrega la presencia de Fresquet, un cantante español que nos describe perfectamente el encuentro entre dos personas que pasan de la inocencia hasta la perversión. La descripción del amor y la conexión física entre dos personas que nos hace Fresquet es una mirada directa y sin obstáculos, como un cantante que reconoce todos los instantes, desde lo delicado hasta el avance correcto del placer sonoro de aquello que nos completa y ayuda a gozar sin ninguna pausa. Es una canción correcta y hecha para sentirla como un acompañante lírico de tu relación, que quizá se parezca a este juego de inocencias y ganas por sentir tu piel con la de otra persona. 

Talking to Myself, Madeline Rosene

Madeline Rose viene con tres canciones, esta es la primera, llamada Talking to Myself, que se mueve con la inmensidad correcta para tener un toque de locura en medio de toda la franqueza que nos entrega esta composición, la cual crece sin ningún miedo y tiene el desparpajo correcto para sentirte con una medida correcta de paz y deseo por comprender todo lo que pasa a nuestro alrededor. Es una propuesta ligera y hecha para reconocer instantes densos de energía, donde parece que todo explota y no puedes pararlo. Nos encanta porque es naturalidad al rojo vivo. 

Little Planet, Madeline Rosene

Little Planet es otra canción de Madeline Rosene, quien nos deja ver una cara más íntima y hecha para envolverte en un fin de semana dentro de tu propio mundo. La fuerza sonora de esta cantante entra con mucho ánimo dentro de nuestro cuerpo, consiguiendo una canción fascinante para quienes sueñan despiertos. Nos gusta porque es una propuesta simple y directa, como para ambientar el deseo de estar vivos en medio de la delicadeza musical del presente. Recomendamos que la gocen con el mismo amor. 

Late, Madeline Rosene

Late termina este trío de descubrimientos de Madeline Rose, quien dice adiós con esta canción que se toma una esencia más parecida a Little Planet que a Talking to Myself. La tranquilidad se vuelve la bandera de esta artista, que nos hace soñar despiertos sin que nada más nos importe que gozar este mundo con absoluta naturalidad de la que nos rodea. Si querían una canción que los haga soñar con facilidad, esta canción es todo lo que necesitábamos para sentir hasta el límite. 

I’m An Alien, Modern Original

I’m An Alien nos entrega la presencia de Modern Original, una banda que te ayudará a sentir el verano como la clave para sentir absoluta frescura a cada instante con el que nos perdemos dentro de ella. La potencia adolescente compone muy bien el mood de esta banda, que crece con mucha calma alrededor de todo lo que encontramos a su alrededor. Nos encanta porque es una propuesta rápida, como para animar una fiesta frente al mar, con el sol pegando en nuestro cuerpo. También puede ser una canción de otro mundo, porque su onda sintética en el minuto dos, abre la puerta a sentirla como un lujo de experiencias sensoriales que encanta hasta el límite. Todo esto nos encanta porque es pura ciencia para gozar y no parar nunca.

Self Destruct, Wicked Pricks

Self Destruct nos abre las puertas de Wicked Pricks, quien pinta la recta final de esta lista con absoluto rock para que nos movamos con muchísima clase a la hora de sentirlo en un concierto. La potencia de esta canción se ve presente en la paciencia de las voces para que lo destruyamos todo y que nada nos haga lamentar. Es una canción intensa y hecha para desatar la locura inmensa de un mundo sonoro que se confía en las guitarras para que nos metamos en medio de todo el mood, logrando su objetivo, porque nos sentimos en medio de todo y la nada a la vez, lo cual esta banda consigue sin parar nunca su estilo. 

Amor Falso, Flavia Abadía

Amor Falso es lo último de Flavia Abadía, quien llega desde Canadá con una propuesta para lanzar un dardo a esa persona que nos traicionó con este amor que no significaba nada. La propuesta de Flavia se mueve con la potencia adecuada del latin pop y una pieza de R&B, que puede verse presente en el deseo de su voz, la cual crece con mucha calma alrededor de todo. Nos encanta porque su crueldad es muy clara y la sentimos como una joya emocional que te pega duro hasta el final. 

Change Your Mind, Martyr For Madison

Terminamos con Change Your Mind, una canción que te hace olvidar todo el vacío sonoro en el que se puede desarrollar esta canción, que tiene el toque perfecto para destrozarte en medio del todo. La potencia musical de esta canción se lleva todos los aplausos hasta el máximo nivel, sin que nada la detenga. El poder de esta canción se nota en la inmensa medida de su fuerza como banda, que mezcla todo el poder dentro de lo que obtiene, logrando una composición perfecta para todos los que buscan una canción inmensa y hecha para destrozarlo todo a nuestro favor, con la emoción en los cielos, de que esto tiene un sentido.