ROSERO: “Escuché ‘El Ecuador’ de Lolabúm y supe que quería hacer música”

Rosero

Su carrera musical es corta porque apenas la inicio en el colegio. Estrenó un EP para hablar de los años más confusos de nuestra adolescencia y se influencia de bandas gen-z.

Cuenta sus etapas musicales con sus años de estudio en el colegio, dice que está nervioso, que es su primera entrevista. Se llama José pero ha elegido su apellido como el determinante de ahora en adelante. Por eso, desde ahora, es ROSERO o Rosero, en mayúsculas o como quieras. Está entendido.

Chloé Silva y Rosero, ensayando para el proyecto de Silva.

Tiene 18 años y vive en Guayaquil, exactamente en Ceibos, lugar de donde sale su primer EP, Montaña Rusa. Un compilado de seis canciones que ve su origen en una influencia constante por la banda californiana The Marías y la impredecible distorsión de Pink Floyd, sin embargo, toda esta influencia queda abajo cuando José me cuenta que el EP en realidad sale por escuchar a Lolabúm.  

“Fue en el 2018 que empecé a hacer el EP, porque recuerdo que salió Tristes Trópicos”, dice. “Yo nunca había escuchado a Lolabúm pero escuché el disco y de la nada salió El Ecuador. Me quedé impresionado y sólo dije: ‘quiero hacer esto (música)’”.

Nacido en junio y descubierto en Instagram, el guayaquileño corresponde a una nueva generación de músicos con el homestudio muy incrustado en su forma de trabajo. “Todo lo aprendido es de Youtube y amigos que saben de esto o con quienes compartimos cosas, algunos mayores a mí y otros de mi edad”, cuenta. Que realizar el EP fue un asunto de caídas y levantarse, bromea, que tomó seriedad cuando conoció –virtualmente- a Chloé Silva, a quien le produjo alguno de sus temas. “Conocí a Chloé por Over the Moon, de The Marías, que es mi banda favorita. Ella había subido un cover de esa canción con un fondo todo negro a Instagram, le escribí, me respondió de vuelta y nos pusimos a conversar”.

“Le dije a Chloé que hagamos un tema, de pura joda”, me dice con cierto ánimo de sopresa, “me dio su número y le mandé Lonely. A las dos horas me la mandó completa, con voz y melodías”. De ese encuentro virtual ambos se vuelven un equipo de trabajo y lo demás es historia (puedes leerlo acá abajo).

Lee aquí cómo llegó Chloé Silva a estrenar sus primeras canciones.

El EP aún no tenía los temas completos, por lo cual le envió cuatro demos. “Lo empecé entre décimo curso del colegio y primero de bachillerato”, destaca. Cuenta con los años del colegio, que, en conteos normales, serían a eso de los 13 a 14 años.

Portada de ‘Montaña Rusa’, por Carlos Loor.

Dentro de esta idea particular de engendrar un disco en una etapa específica es que explica el disco, Rosero cree fielmente que todo es una causa perfecta del bien y el mal adolescente, “es un viaje de emociones, porque lo escribí en los últimos tres años de colegio, cuando pasan demasiadas cosas, increíbles y horribles. El disco es eso, viajar entre estar bien o bastante mal. Pero lo que más destaco es el manejo de emociones”.

Aunque en retrospectiva el disco aún es un producto que retrata la confianza de un primerizo, con una voz que todavía no se va con toda la energía en su ejecución, es de un gran mérito la propuesta instrumental del músico guayaquileño, quien grabó todos sus instrumentos (excepto baterías, que estuvo a cargo de Rubén Burgos y el solo de El Vacío, por Salvador Vélez), lo cual es destacable dentro de un proceso en que lo recursivo se limita a componer con lo que tienes a la mano.

“Cantaba encima de la guitarra y me salían las canciones, salían melodías que al pasar unos meses regresaba al audio del celular y armaba la letra. Así me salían las canciones”, comenta sobre la composición inicial de sus canciones, agrega que Flojera, su primera canción dentro del EP, fue la consecuencia del “choque de inspiración” que El Ecuador, de Lolabúm, causó en sus ganas por hacer música.   

Anuncio de su primer single, ‘Llámame‘, que salió una semana antes del EP.

Cree mucho en que las canciones que hacía nunca iban a salir, también cree que la empatía y la presión son factores determinantes para ver la luz al final de Spotify, “si no sacaba el EP con esa desesperación no lo sacaba nunca. Si fuera por mí, en serio me hubiese dado demasiado miedo sacarlo, porque soy tímido, entonces sacar música es mi parte más vulnerable, por ejemplo, Chloé siempre está ahí encima de mí, diciendo que saque y saque mi música”. Que también empujó a Chloé a que saque su música, dice orgulloso. Que ahora le “va a dar suave” a su música, que “el EP tiene mucho que dar”. Que ya hay demos para nuevas canciones, me dice fuera de entrevista y que va a estudiar Producción Musical en UArtes.

Que esta es la nueva generación, les cuento. Y ya, ya está aquí.

Escucha acá abajo a Rosero en Montaña Rusa:

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