Nueva música para los curiosos: descubrimientos under en el mundo de esta semana

Alex Cuba

Te traemos nueva música desde rincones lejanos del planeta o rincones que no sabías que puedes transitar. Disfruta nuestras recomendaciones.

YUCALLME, Tree Thomas (Estados Unidos)

Con un R&B bastante atrevido a comparación de la sensualidad acostumbrada. Así se presenta el estadounidense Tree Thomas, quien nos atrae en una misma línea musical para relajarnos dentro de toda su propuesta. La casi inclusion de intenciones rap le dan un toque elegante y de atención para descubrir como mismo nos quiere seducir.

Left You in the desert, Will Brahm (Estados Unidos)

Imagina que estás en un ascensor rumbo a la playa, esta es la música que sonaría en ese viaje. Con una simpleza arrulladora, Will usa sólo su guitarra y pequeños instrumentos de percusión para crear un ambiente de viaje a zonas muy cálidas, pero como si fuéramos a ellas completamente desnudos. En esta canción se respira la libertad de canciones lentas y sin voces que nos distraigan.

I want it now, Sundogs (Estados Unidos)

Uy uy, a los amantes de AC/DC, acá tenemos unos buenos oyentes de esa discografía. Sundogs sabe como llevar la guitarra a un nivel crudo y bastante real. La banda estadounidense no deja nada suelto y se llena de solos de guitarra en toda la canción junto a una serie de voces como de reclamo, intensas y de forma que esta canción puede ser un gran interludio.

Stress Relief, Clifford (Estados Unidos)

Clifford se mueve más al indie, con más dulzura que propuestas rock. La banda estadounidense le apuesta a los teclados como arma principal para sostener un baile pasmado con quienes escuchen la canción. Es una canción rápida y sin tantas pretensiones, como si hubiese salido de un viaje al campo, con esa vista al pasado y las luces que se van. Tiene ese aire de abandono y recuerdo.

Teach me how to dance, Emile T (Francia)

Vamos con una manita en el new wave con estos franceses. Es una canción destruida, con bastantes ojos al garaje rock, pero con la mirada bien puesta crear un ambiente bastante claroscuro, con esa voz del cantante que se entrega mucho a alargar cada nota y por ende ralentizar la canción, como para movernos en un trayecto a baja velocidad. Si se pudiera, fuera una canción del FIFA 21.

Betty, The Blue Dahlia (Estados Unidos)

Betty es como volver a los noventas. Tiene esa iniciativa de funcionar como una canción para bailes grupales, con vestidos largos y cuerpos sudados. Es muy pegajosa y emotiva, una explicación bien trabajada de Estados Unidos, con ese saxofón que lo destruye todo y esa voz tan completa y enérgica, como si no necesitáramos de todos los instrumentos en la canción, sino sólo la voz de The Blue Dahlia. RECOMENDADO.

Freedom, Sundogs (Estados Unidos)

Volvemos con Sundogs y como ya les dijimos, son una gran prueba de las buenas influencias del rock clásico. En Freedom se ponen más instrumentistas, añadiendo notas de teclado que se asemejan a The Doors, con efectos en guitarras cercanos a sintetizadores y yéndose -a veces- por un camino más sintético, lo cual les queda bastante bien y deberían aprovecharlo. Aquí nos dan una prueba, a ver si vemos más de esta faceta en nuevas canciones.

Brothers and sisters, Los Mocosos (Estados Unidos)

Los Mocosos rescatan el funk de fiestas en la playa. Aunque su voz no es perfecta, se siente esa vibra de baile constante y la agrupación junta crea una sonoridad de bastante baile colectivo. Aunque su fuerte es el funk se lleva a la mano un lindo espacio de rock latino, que nos atrae a quienes vivimos acá y casi que sentimos un poco de cumbia en esta propuesta.

Afterlife, Carãvana Sun (Australia)

Los australianos nos hacen pensar que la mezcla Arctic Monkeys y Tame Impala es real en una propia influencia. En este caso lo es, pasa y se ejecuta muy bien. La formación clásica de guitarras pesadas se mezcla muy bien con los sintetizadores, creando una oferta musical bastante atractiva, sin envidiarle nada a sus influencias, creando un desarrollo musical bien caminado, a la altura de su trabajo en él.

Esta Situación, Alex Cuba (Cánada)

Alex le canta a una persona de lejos, explicándole que ‘esta situación’ es incomprensible y trata de solucionarla, aunque no nos explica que pasa después si nos cuenta todo el amor reservado que la lejanía está causando. Es una canción de romance y apegada al bolero latino, con simpleza instrumental pero una voz que se lleva todo el volante de la canción, dura, directa y sensual.

Annie, Terrell Mackey (Gran Bretaña)

Si la sensualidad tuviese nombre se llamara: Annie, de Terrell Mackey, pero una clase de sensualidad peligrosa, como su videoclip oficial. Es rápida y sin vueltas, casi cayendo en el rap y los beats desinflamadores, concretos y llenos de ánimos para seguir bailando en ondas, sintiendo al 100% la canción, que cuenta con paso de baile oficial.

Cherry, Kevin Braun (Alemania)

El alemán Kevin Braun entrega una canción que podría decirse que es el nuevo pop-disco del 2020, con sintetizadores destellantes y eléctricos, recordándonos a los grandes momentos de los bailes con una bola rodante en el techo. Su producción vocal se siente más producida de lo normal, pero creemos que se debe mucho a que casi toda la canción se atreve a ser muy electrónica y casi futurista, justificando cualquier detalle de súper producción que estuviese de más.

Lone Wolf, Christelle (Gran Bretaña)

Christelle crea un trabajo pop con mucha elegancia y placer indie, se juega todo por tener a su voz como principal elemento de lucha dentro de sí, llena y dispuesta a no necesitar mucho de instrumentos, por eso es que dentro de la composición el trabajo de ellos no se siente del todo, la voz hace casi todo el trabajo. Uno muy difícil pero que la cantante británica sabe manejarlo con bastante profesionalismo.

Accident Waiting to happen, Sea Girls (Gran Bretaña)

Esta canción es como mirar atrás, mirar al pasado, a los accidentes y a los arrepentimiento. Su propuesta en forma de eco y posterior explosión musical se comportan como detalles inusuales para un proyecto que no nos da muchas señales para atacar musicalmente. Por eso es que las sorpresas definen a esta canción, la llenan de momentos que queremos repetir todas las veces que sean posibles.

Sorry All Over the Place, phobia quartet (Estados Unidos)

¿Por qué será que el tennis nos recuerda a los saltos imparables? Lo decimos por la portada de esta canción y al energía con que inicia. Se toma rápidamente la confianza de toda su ejecución y parte deprisa con la batería como el precursor de una canción inmensa y enfiestada, como si fuera una pelota de tennis en pleno juego de Wimbledon, a golpe y golpe.

Elevate, Ayoka (Estados Unidos)

Ayoka nos mueve el piso con su R&B, pero empieza como si conversara con nosotros, si nos prepara para un golpe futuro o un juego entre cuerpos, lo que sí pasa en el resto de la canción, que se vuelve una disputa cuerpo a cuerpo entre una persona que tiene el control y otra que sólo recibe el poder de la cantante. Si lo tuyo es escuchar sensualidad en forma de canción: aquí lo tienes.

Moonflower, Roger DeFlor (Gran Bretaña)

Roger es un intenso con la guitarra, se va con ella en toda la canción, como si no se necesitar más para hacer una canción que nos pegue muy adentro de nuestro cuerpo. En el minuto y medio toma una fuerza verdadera, con más intensidad que la forma acústica de la primera mitad de la canción, se reserva un buen final para volver a sensibilizarnos con acordes eléctricos que nos llevan a las ondas marítimas y los atardeceres en cualquier costa.

Friday vans, Silent vices (Gran Bretaña)

Friday Vans nos recuerda (aunque todavía no pasa) a los años cyberpunk. Tiene esa onda de sintetizadores destruidos y recargados cada vez que sueltan una nota. Se desprenden muy bien de la composición para pegarse con la voz y ser una canción que te lleva al futuro sin que tú lo pidas.

Ammunition, Gold Connections (Estados Unidos)

La canción inicia sin mucha fuerza pero según toma confianza se vuelve en un gusto indispensable, como para llevarlo en nuestros playlist si lo que queremos es salir corriendo y no volver en varias horas a nuestra casa. Esta propuesta surge de una gran prueba por llevar el garaje rock a un nivel que muchas veces no pasa la mala producción, sin embargo, aquí supera todo lo que debe superar.

The Boogie Woogie, The Blackwater Fever (Australia)

Una canción rápida y que se vuelve más corrupta con el pasar del tiempo. Con una misma frase que trasciende de lo más sencillo a lo más hardcore. Los australianos tienen un poder para destruir canciones y cabezas en pocos minutos y esta es una prueba de todo ello, como si no fuera nada difícil, como si no se necesitara más que un buen desarrollo musical y la mejor de las ejecuciones.

High Tide For One, Johanna Samuels (Estados Unidos)

Esta canción es lo más vintage de esta lista, gracias a ese efecto en onda de las notas en guitarra, que elevan la voz de Johanna a un nivel de relajación o estar high brutal, como si la marihuana fuera una canción, si así fuera sería esta, sin duda. Aunque va más por la nostalgia de los recuerdos, la propuesta es muy polifacética, descriptiva y para musicalizar cualquier gran película.

窓, Hamabe (Japón)

Desde Japón nos llega Hamabe, una banda que propone en su última canción una vibra a lo Mac DeMarco o Nicolás y Los Fumadores, creando un paisaje sonoro con muchos sintetizadores vintage, creciendo en su propia duración con avances musicales muy acertados, con una energía envidiable y organizada, recordándonos a grandes proyectos alternativos que crean en su composición un universo compositivo bien manejado y bien ejecutado.

How Can You Sing, Front Country (Estados Unidos)

Ok, estamos llorando. ¿Qué onda con esta canción? Una voz bien trabajada y cuerdas orientales son suficientes para golpear el corazón de una persona, como en esta propuesta, que puede ser una canción de cuna o un buen ending de cualquier anime. No necesitó de nada más para ser increíble, es todo lo que podemos decir. Gran recomendación.

Rollercoaster, Dream Jacuzzi (Estados Unidos)

Esta es la explicación el indie en todas las propuestas estadounidenses. Su desarrollo multiplica varias sensaciones ente adolescencia, amoríos y recuerdos. El detalle escondido de los sintetizadores en el fondo de la canción hacen de estos dos minutos y más una excelente oportunidad para comprender como las distorsiones y los elementos clásicos de una banda pueden unirse y crear algo bastante contemporáneo en cuanto a lo musical. Ahora a esperar un videoclip, ¿no?

Kiss the ring, Reality Suite (Estados Unidos)

Fuerza y coraje, así suena la canción de Reality Suite, que mezcla una voz muy poderosa con un equipo instrumental de primer nivel. La sensación de libertad está muy presente y se anticipa para ser una canción llena de varios momentos, entre calmos y enérgicos, justificantes de una gran canción de rock.

This is my call, 5 Dogs (Italia)

Desde la bella Italia nos llega una propuesta de rock muy seco, directa y DIY, con un sonido casero, pero bien llevado con la voz rocosa del cantante. Aunque los instrumentos suenan a una mezcla de todo a la vez, hay una excelente ejecución entre coros y la sensación constante de que la canción sólo puede ir mejorando más y más. Y es así como evoluciona, sin mucho que agregarle a sus críticas, con mucho que disfrutar entre sus energías.

The Shore, ttypes (Estados Unidos)

Volvemos a un indie más suave y clásico, que se plastifica con su voz mellow en toda su ejecución, un detalle que, junto a las voces femeninas, toma un increíble poder, como todo ello que se explica para levantar el ánimo para sus oyentes, eso es, entonces, el poder magnífico de esta propuesta, que nunca decae y avanza con su estilo propio.

Dance Away, The Freddom Warriors x Kim Cooper (Estados Unidos y Austria)

El dúo austriaco-estadounidense definitivamente nos seduce. Su funk claroscuro se mete en nuestras venas a tal punto de seducción que obliga a nuestro cuerpo a moverse con los detalles sintéticos de su propuesta, con una voz que nos recuerda a las mejores canciones soul, apegándose al soul más caliente que podrás encontrar en esta lista de canciones que debes escuchar YA.

The Kid, Wiley Watson (Estados Unidos)

Cuando encontramos canciones que se mezclan muy bien con su propuesta visual es imposible no echarles nuestros dos ojos. Aquí es donde entra Wiley Watson, quien nos cuenta una historia, casi que una obra de teatro, en forma de canción, como su portada lo cuenta, en modo de un caminante con su guitarra como única arma para darle con todo a la ciudad, que lo embriaga y le causa crear canciones así, en son de desesperación por encontrar a qué sonar y porqué sonar.

Sophia, Becca Roth (Estados Unidos)

Becca nos reduce los latidos y nos agranda los ojos con su propuesta folk que evoca un sentimiento de sensibilidad bastante forastero y natural. Con su voz y una guitarra que rasguea, la cantante estadounidense crea una canción sencilla para que podamos consumirla en los momentos que menos cosas queremos pensar, para ese silencio criminal que siempre nos deprime. Te la recomendamos si necesitas recordar todo eso que te hace feliz.

Vechno, Elektrotsoy (Rusia)

Desde Rusia, sí, DESDE RUSIA. Elektrotsoy se mezcla en nuestras cobijas a tal límites que ese juego por lucha con el frío puede interpretarse como su canción, que es un bedroom pop bastante llevado al eco y que no se arrepiente por ser enfundado en una propuesta que se lleva consigo un inmenso aire de desprendimiento de nuestro estrés, como si fuera todo lo necesario para hacer el amor con alguien o uno mismo.

Live in the fire, Fossway (Gran Bretaña)

Imagina que cuando juegas Guitar Hero tu banda puede sonar a muchas de las que están en el juego, en este caso Fossway podría ser fácilmente una banda de ellas, que se atreve a convencernos con un impresionante poder garaje, con total honestidad en su grabación y la influencia clarísima en la voz de bandas como Radiohead o Arctic Monkeys, a veces hasta de The Beatles, porque su gravedad la excluye de cualquier otra creación, es bien merecida y nos convence, por atrevidos.

5150, Soraya (Estados Unidos)

La propuesta electropop de Soraya es interesante, trasciende con un halo bastante mellow en casi toda la canción, como una canción para mover los hombros en dirección horizontal cada cuanto, con una energía promedio de sensualidad y separación de nuestros problemas. Todo lo que necesitamos en una canción pop: vernos al espejo y sentir ese poder interno que tenemos.

Sail On, Juhan Ongbrian (Estados Unidos)

En esta parte del playlist vamos entrando a una zona sensible, como nos propone Juhan Ongbrian, en un jameo con el groove de un jazzista experimentado, sin tantos golpes o explosiones, sólo con alta calidad de pocos instrumentos y espacios emotivos con su composición musical que nos llevarán a convencernos cada vez más en la idea minimal del: menos es más. Recomendado para noches sin tareas de la universidad y sólo quieres descansar.

Go on young Soul, Leila (Estados Unidos)

Leila nos pone emocionales en coyuntura. Le canta a los problemas de este mundo en 2020, al encierro y el cuidar a nuestros más cercanos, de ese dolor de mala suerte que este año nos atravesó. Para ello compuso una canción a pocos instrumentos, con un piano de fondo y su voz como protagonista, mientras unos coros angelicales la acompañan en casi toda la canción, metiéndonos la idea del amor en estos tiempos donde necesitamos mucho más de nuestras emociones.

Animals, Beau Turrentine (Estados Unidos)

El 4 de diciembre se estrena su EP Pillow House, pero antes de ello nos regalan a Animals, una canción tan indie que es imposible no sentirse en verano. Tienen este guiño profundo a música de Yellow Days o Mac DeMarco, con un estilo de colores pastel que les va bien con su increíble puesta en escena de guitarra que suenan casi rotas pero siempre llegan a cuadrar con la voz del cantante, que parece tomarse muy en serio este quemimportismo del indie para saltar más alto en su esfera de estilo musical.

Homebody, King Mala (Estados Unidos)

KiNG MALA es todo eso que necesitamos cuando uno quiere “llorar y saltar”. Es una contradicción musical, llena de estilo pinky pero también con esa fuerza constante de que la canción sorprenda cada cuanto con etapas musicales muy diferentes entre sí, como silencios poco esperados y coros distorsionados que la llevan a un nivel de selección obligada, porque parece representar con mucho estilo todo lo que es ser una artista indie que pronto será una gran artista comercial.

Walkin’ in a TV, Buffalo Hunt (Estados Unidos)

Imagina que eres una televisión y todos tus sonidos pueden ser canción. Eso es lo que Buffalo Hunt intentó hacer en su canción Walkin’ in a TV, un gran performance entre el sample y la voz clásica, que llega a quedarse como una propuesta lo-fi, llena de momentos de desesperación y nostalgia de todo ello que la televisión no ha hecho olvidar y recordar en toda nuestra vida. Esta canción es como un soundtrack de nuestro tiempo frente a cualquier pantalla, una canción tan millenial que debería ser un himno de depresión pop.

Nude Descending A Staircase, Andrew Rinehart (Estados Unidos)

Hace cinco años Andrew nos sorprendía con esta propuesta rock que se acercaba con mucha fidelidad a la zona experimental del pop, con guitarras estridentes desde el primer segundo y una voz tan pesada que nos situaba automáticamente en el viejo oeste, con un halo de muerte en el ambiente, casi que retratando a esa densidad de los instrumentos como el poder de los motores de cualquier artillería pesada. Esta canción es el rock en pocos minutos.

That Metallic Taste, Leo Dolan (Estados Unidos)

Leo Dolan interviene en esta canción de una forma muy ordenada, con un inicio parsimonioso y en una onda de presentación hacia el oyente pero, gracias a los dioses, el puente le sirve para probar por una mejor faceta dentro de la canción, con aquella voz que parece romperse en cualquier rato pero siempre llega a todas las notas aún con dificultad. Mejor su composición la inserción del piano cuando la canción llega a su clímax y necesita de mucha energía.

Building a life, ttypes (Estados Unidos)

Debemos admitirlo ya, somos fans de ttypes. ¿Por qué? Siempre nos sorprenden, su buena unión entre voz masculina y femenina crea una especie de canción indie y garaje a la vez, con muchísima elegancia y crueldad en su evolución. Con pequeños coros y detalles compositivos que nos alertan a siempre estar preparados para nuevas facetas en sus canciones. Ya lo saben, a canciones que sorprendan: echarles un ojo.

Sirens, Spade (Canadá)

Lo que nos encanta de Spade es como sabe aprovechar lo mejor de su voz, creando un quiebre al final de cada oración que nos toca la sensibilidad de nuestras pieles. Y es que no necesita de muchos instrumentos para hacer una canción intensa e importante. Se eleva con su registro vocal, que supera grandes expectativas y puede creerse fácilmente que su presencia en el mercado mainstream está asegurada.