Así suena el under mundial de esta semana con nuestras recomendaciones

Recomendaciones Musicales

Te traemos nuevas recomendaciones musicales de todas partes del mundo. Esta lista te puede servir para descubrir todo eso que no te atreviste nunca a buscar.

Tennessee, Tom Lohrmann (Estados Unidos)

Tom es un viejo conocido en nuestras listas. Su música nos recuerda a una etapa maravillosa de nuestra vida: la adolescencia. El músico estadounidense nos recuerda con esta canción del 2017 la fuerza mezclada entre guitarra y batería para que una canción pop tenga la fuerza suficiente para cargar con sí misma y tenga la potencia de una gran canción de rock.

Asleep, Hola Chica (España)

Los situados en Barcelona traen Marbella, su último disco y con él a Asleep, una propuesta perfectamente competitiva, con clara influencia de bandas como Metronomy o MGMT. Su perspectiva de la música sintética y electrónica convierte a esta canción en algo sumamente interesante, grande, increíble. Es donde el indie está en el siguiente paso de su propia propuesta y toda su grandeza la puede hacer parte de los oídos de cualquiera. Sintéticos y directos, eso es Hola Chica.

Been Too Long, Quinn DeVeaux (Estados Unidos)

Ok, si tenías dudas sobre quien era el de la portada, es Quinn. Te traemos la propuesta del estadounidense, un intento muy bien logrado de jazz y -a veces- gospel, en el que nos quedamos quietos y admiramos la impresionante voz de DeVeaux, que no se queda en la melancolía que propone al inicio, sino que sube el ánimo en su propia canciones, rodeándola de tantos elementos que es imposible perder la atención en lo que escuchamos. Esta canción forma parte de su último disco: Book of Soul.

Silhouette, Blame Baby (Estados Unidos)

Con una fuerza descomunal en el inicio, ‘Blame Baby‘, trasciende en su propio desarrollo, con una formación clásica pero contemporánea a la vez. Los coros a doble voz le dan ese toque intenso de impulsar su propia magia alrededor de su ejecución, podemos pensar que este indie rock se acerca bastante a la evolución constante de una gran banda desde sus propias bases, sin robarse influencias, marcando su estilo, logrando ganar un espacio en los gustos de cualquier necesitado de música con muchos detalles.

Demon to love, Creo (Australia)

Imaginemos que Janis Joplin se decidió por hacer indie rock: así podría sonar. Esta banda australiana rompe los esquemas de un inicio con toda la fuerza que esperamos a canciones desconocidas y sus clímax. Suenan como las canciones del intermedio en la historia de Guitar Hero, con ese placer culposo de adolescencia y transición a próximo discos que seguramente nos ayudarán a fidelizarnos con los creadores. Que hermosa canción, sin dudas: una joya.

It’s All Over Now, Uncle Salsa and the Pelicans (Estados Unidos)

En su biografía dicen que son una entrega parecida a Los Beatles, pues también deberían decir David Bowie por esas voces. Que elegancia de influencias hay aquí. La banda estadounidense toma estas verdaderas herencias en sus canciones y hace nuevas canciones beatlerianas, pero con una impronta más jazzera, con una fuerza desmesurada que nos inventa un interés perpetuo por apreciar la idea que las influencias hicieron que la música del futuro marque un nuevo presente. Eso es este dúo: una joya musical y bien influenciada. Esta canción forma parte del álbum ‘Tropical Purgatory’.

What’s Left of Me, Kid Travis (Estados Unidos)

Kid nos ofrece en este sencillo una idea muy íntima de hacer canciones. Donde su perfil es el protagonista y el lo-fi se adentra en todo lo que quiere demostrar. Podemos creer que, entre tanto, esto podría ser una propuesta más hip-hop, menos indie y más activada, pero Travis sabe bien manejar ambos feelings, de destacar en partes lentas y aceleradas, convirtiendo a la canción en una fuerte propuesta de intimidad, entre enojo y tristeza.

Bad for Me, PRAYRAIN (Estados Unidos)

Agárrense que la intensidad viene con toda la fuerza. Prayrain sienta sus bases musicales en una canción muy interesante, eléctrica en sus momentos más fuertes y hecha para experiencias de alta velocidad. Este electropop de Prayrain nos recuerda varios mundos futuristas y eso es lo que ahora necesitamos: pensar la música como lo que será y no lo que es. En Bad For Me la estadounidense lo logra, nos seduce.

Plenty, Gabrielle Current (Estados Unidos)

Gabrielle se convierte en un símbolo auditivo de sensualidad con Plenty, una canción que roza lo comercial y los beats hip-hop, que confunden pero le dan un estilo sensitivo muy interesante a la propuesta estadounidense. Además, la idea visual del claroscuro morado nos permite la idea de interpretar que sensaciones nos quiere vender la cantante, lo cual, si fue la sensualidad, nos convenció.

Give me palm trees and inner peace, Miynt (Suecia)

Ahora nos volcamos al garaje rock con la sueca Miynt. Esta canción es la prueba que una voz femenina en las propuestas garaje le da una fuerza particular a este género. En Give me palm trees and inner peace se mece una oportunidad valiosa por temer las sonoridades, involucrarse en el mundo que nos ofrecen y criticar con fuerza los efectos espaciales de la canción. Esa mezcla onírica con la crueldad del rock sucio nos convencen de algo que ya sabíamos: la honestidad gana en la ejecución.

Challenger, TOLEDO (Estados Unidos)

El que diga que el indie rock va a pasar de moda, no vive en 2020. TOLEDO se atreve a crear una canción suave pero con una composición que nos engaña, porque su fuerza es absoluta para propuestas que buscan rock en sus ejecuciones. Con un aire un poco minimalista y muy sensible en cuanto al arte, la banda estadounidense nos ofrece una canción verdaderamente digerible, penetrante y que nos deja con ganas por conocer quienes son estos tipos. Es un resumen honesto sobre como la batería y guitarra si hacen todo en una canción.

Jupiter, Morningless (Suiza)

Cuando vemos la portada de esta canción podemos pensar en nuestra infancia y los dibujos que hacíamos para la guardería. Pensar eso es escuchar esto. Jupiter es un regreso al tiempo de la simpleza, tan literal que necesitaron pocos instrumentos para hacer una canción hermosa, guitarra, voz y batería, no hay más que pedir en esta propuesta folk que expresa todo el desosiego de crecer desde tan chico. Una hermosa canción.

Black Hole, Trickster Figures (Estados Unidos)

De Trickster Figures podemos decir que la voz femenina es el detalle más importante de esta canción. Pero sin desmerecer la voz masculina, creemos que sin la otra sería una propuesta menos interesante. El folk propuesto se inunda de un banjo que, eventualmente, será otro de los factores que apoyen la opinión de que esta canción tiene una oferta singular pero aún podría convencernos más, con puentes musicales menos predecibles y más intensidad en las voces.

What Will Become of the Wishing Well, Yumi and the weather (Gran Bretaña)

La británica nos lleva a un aire espacial, con pequeños loops en los sintetizadores que sirven de acompañamiento para su voz, que forma un gran sentido en todo el desarrollo de la canción, con ese efecto de eco y viaje. Como si estuviésemos estancados en un recuerdo, que es lo invertido dentro de toda la canción por Yumi, quien reúne pequeñas tomas como un collage visual de alguien aparentemente sola o regresando al pasado de su vida. Música para un día de lluvia, no se diga más.

Minivan, Cat Cactus (Estados Unidos)

Ahora te presentamos a Cat Cactus, una banda estadounidense que es el significado de agrupación. Parece que todo lo que hacen es entre el grupo de amigos de toda la vida. En Minivan se respira ese buen trip que la amistad puede generar en las sensaciones de una canción. Imposible no sonreír con esta canción, como si nos contara una travesía inolvidables subido en una minivan, rumbo al destino de nuestras vidas, con los mejores amigos que puede tener. No lo piense más, escúchelos si quieren apreciar la amistad.

Shock, Hypoluxo (Estados Unidos)

Aunque parece una canción desordenada y con frases a la deriva, Shock le hace honor a la impresión de situaciones instantáneas y sin previo aviso, además, nos muestra la intensidad después de ello, como una desesperación particular por saber que sucede. Termina en fade out, intentando explicar que después de mucha intensidad viene la pregunta, ¿sobrevivimos o morimos? Eso es un shock y Hypoluxo lo supo expresar.

Stealing Glances, The Soods (Estados Unidos)

Otra semana con The Soods, así es amigues. La banda estadounidense hizo verdaderas experimentaciones en su último álbum ‘Ornaments of Affection‘, donde mezcla los detalles de sintetizadores y la clásica formación de una banda de rock. En este caso, en Stealing Glances la propuesta se aleja de los intentos furibundos de gritar y romper todo, al contrario, se relaja y presenta a la voz como una característica arrastrada, en plan de no importar nada y cantar casi que en la decadencia más adolescente posible. ¿Encanta? Más o menos, ¿llama la atención? Sí.

Death toll, Elizabeth (Australia)

Para quienes estemos acostumbrados a canciones con la onda de Weyes Blood, esta es tu oportunidad para descubrir a una nueva artista con sonoridades semejantes pero con el estilo más lento y oscuro. Elizabeth se anima a crear una canción con un viaje que sube y baja en su desarrollo, implementando detalles de piano que generan un aire de sensibilidad tenaz dentro de su composición, para luego explotar de a poco con su voz, que se merece toda la atención. Enamorado de lo que hace Elizabeth, definitivamente.

The Only Living Girl in LA, ONES (Estados Unidos)

La canción inicia como un intento de apropiarse de un ambiente de rave. Avanza como una canción pop que se aprovecha de ecos para crearse un halo de viaje muy melancólico. Propone un tacto chill con su desarrollo, impactante por cómo evoluciona de a poco hasta convertirse en una canción enérgica, sin pausas y con alta inclusión de adrenalina y sensualidad en la voz de ONES.

Trying not to think about you, FILOUS (Austria)

Los colores de esta canción toman sentido cuando la velocidad de ella se aceleran, seleccionan un mood bastante quemimportista, asociado de gran manera a la intención de la composición, que es conseguir una canción que explique el olvido hacia alguien, de dejar de pensarlo y tomar las riendas de nuestros propios pensamientos, sin depender de nadie.

Don’t Forget, Plastic Tones (Finlandia)

Imagina surfear pero sin olas o patinar en tierra. Más o menos eso es a lo que suena Plastic Tones en ‘Don’t Forget’, una canción apegada al pop-punk, sin la fuerza de atemorizar el ambiente de colores pesimistas, sino que con la energía de prender una gran masa para cantar al mismo tiempo, con una idea bien cercana al indie, como un grupo de músicos que más que ello son amigos y hacen música en sus casas, la lanzan y les sale bien. Adolescentes en cada segundo.

Great Behavior, Knuckle Pups (Estados Unidos)

En ‘Great Behavior’ la banda estadounidense expresa las suposiciones que tenemos sobre eventos que nunca podremos volver a vivir o no pudimos ver. Es una canción en forma de diálogo, con una buena ejecución en la mezcla de voces, además el videoclip oficial nos muestra una historia con varios personajes y no podemos dejar de pensar que cada uno puede ser un actor de la serie Community, es imposible no pensar. En fin, se siente una fuerte agrupación y un mensaje capaz de llegar a quien escuche si gusta del indie más pop-rock y caídas en cámara lenta.

Quaranteen, Nané (Estados Unidos)

Queremos contarles que cuando escuchamos esta canción por primera vez no pudimos dejar de pensar que es una canción para mirarte en el espejo y bailar desnudos, con poses de divos y divas. La canción no se complica en historias, va directo al punto, que es destrozar todos los instrumentos, usando a cada uno como una herramienta para volcar dentro de toda la canción una fuerza importante para bailar y recordar lo genial que eran los conciertos de bandas enérgicas como Nané.

Agents of Apathy, Derek Luttrell (Estados Unidos)

Ahora nos vamos centrando en algo más acústico y tranquilo. Derek Luttrell se imposta un importante feeling en su canción, sacudiendo la energía de anteriores canciones en esta lista para calmarnos un poco y que nos animemos a bailar lento con alguien muy cerca, aunque el título de la canción pida lo contrario. Es, sin duda, una canción para festejar nuestra apatía y como los agentes de ella siempre estarán atentos a que la usemos en nuestra contra.

9 AM, Stroke 9 (Estados Unidos)

Echemos ojos al surf rock y como los beats pueden crear una atmósfera con tanta buena vibra con la banda Stroke 9, que nos trae una canción que suena a una mañana agradable frente a la playa, con tantos detalles para transportarnos a esos lugares, como una fiesta que se extiende desde la noche pasada a estos momentos del recuerdo, casi siempre en el sopor de las cosas que vivimos al despertar. Si quieren buena vibra, acá la tienen.

Barren Lands, Maine in Havana (Francia)

Ahora la onda es de nuevo garaje pero desde Francia, con un crudeza extraña y enfocada en monstruos gigantes con meteoritos y tsunamis, detalles que se expresan en el videoclip de una forma que nos pude dar una pista a la destrucción instrumental de la canción, que se asemeja mucho a una sonoridad apocalíptica y llena de momentos que parecen difícil de solucionar. Acá hay garaje rock, recomendado desde Europa.

Wolf Man, Travis Black (Estados Unidos)

Esta canción de Travis está llena de simplicidades y personificaciones a los instrumentos como animales. En un juego llamativo de samplear aullidos, la canción confunde al consumidor porque tiene este rasgeo de guitarra alegre que se combina al color oscuro de las sonoridades, casi que tenebroso. Es una buena expresión de qué busca darnos y por eso le va un buen check.

Mangu (ft. Taygo), ANDREW Amurrio y stevedreez (Bolivia y Estados Unidos)

Desde Bolivia nos llega Andrew Amurrio, quien junto a stevedreez nos incentivan a mover el cuerpo con un reggaetón bien activado, sin muchas vueltas y con sus intenciones en que lo disfrutemos para soltar toda nuestra sensualidad en la pista. Con un beat pegajoso, esta canción se adentra con estilo en nuestros oídos y se queda, porque no se va, es un buen virus bailable.

Run Away, Cindy Zhang (Estados Unidos)

Cindy nos baja la revolución con una gran propuesta de R&B, suave e inmersiva, con una producción bastante ligera pero afilada para hacernos sentir frágiles. Esta canción se inserta en nuestra piel y la hace chinita, la contrae para que el piano de los minutos finales lo rompan todo y todo lo que escuchamos antes sea lo más hermoso dentro de esta lista, sin dudas.

Knockout, Lord Sonny the Unifler (Estados Unidos)

Esta canción es perfecta para los dolores después de cada golpe en el boxeo. El hard rock propuesto se hunde como una buena alternativa para expresa los dolores físicos, bien dichos con la fuerza del rock que Lord Sunny sabe describirlo. Si quieres romperte a demoliciones, acá está tu excusa.

Reignite, Cards (Estados Unidos)

Cards comete un gravísimo éxito aquí: matarnos de tristeza. Pero de esa tristeza que se va acumulando hasta que la volvemos melancolía. En esta canción se ve bien expresada la forma en que algo puede evolucionar hasta tener todo el poder de su propio estilo. Eso agranda a la propuesta hasta que la sentimos necesaria y puede formar parte de próximas reproducciones si nuestros moods son estar en días oscuros a oscuras, con nuestra vida al revés.

Heartbeat, Middle Part (Estados Unidos)

Paren y escuchen a esta banda con toda su atención. Si tu intención para escuchar una canción es tener un viaje sin punto de partida, esta es tu oportunidad. Los estadounidense se crean un mundo entero para que su indie-pop trascienda a lo visual en forma de psicodelia y nos entreguen un universo de colores y sonoridades para sentirnos más arriba que el sol.

Weight of Paradise, JIMKATA (Estados Unidos)

Inicia con una fuerza estridente, de esas que nos recuerdan a los viajes sonoros de The Killers, la historia que nos cuenta son las historias de un lugar apreciado. El peso del paraíso. Para ello le canta a una ciudad nocturna que trasciende como mensaje de varias experiencias dentro de un viaje, y en una forma musical de alta velocidad, como si estuviésemos recordando aquellos grandes viajes nocturnos de regreso al bar con nuestros amigos. 

My hearts not beating in time, Andy Martin (Australia)

Los riffs de guitarra graves y la voz aguda son la mezcla perfecta para armonizar una canción que cuenta la vida de un corazón necesitado de latidos. Esta mezcla indie rock/pop ofrece un espacio particular entre caídas y bajadas en las revoluciones, creando puentes musicales bastante emotivos para guardar la canción en playlist de moods nostálgicos, como si esta canción fuera una pastilla para combatir la saudade.

Do You Wash Your Legs in the Shower?, Pool Sharks (Gran Bretaña)

Esta canción es como entrar al infierno. Sus riffs simulan una viaje industrial entre remolinos atrapantes. Es una canción con la calidad de un garaje rock muy bien pulido, intenso y bien combinado con la voz del cantante, la cual se ciñe como una característica activa de pereza y violencia, que nos hace pensar los días negros y difíciles de la vieja Europa.

Bad bad feeling, Robert Connely Farr (Canadá)

Imposible no pensar en la voz rasgada de Alex Turner en las canciones más pesadas de Arctic Monkeys, pero no es imposible no pensar en la identidad americana de Robert Connely, quien incluye en esta canción una actitud muy rockera con las guitarras en un sentido casi roto y de una influencia particular, muy norteamericana, cruda y llena de pesadez para bailarlo con botas y chompas de cuero.

La Bala, Chakranegra y Vero (Chile)

Directo al grano y sin dolor. Las chilenas describen la lucha chilena con una descripción justa de lo que había pasado en las protestas del anterior año, confirmando muy bien el enojo de una generación que se desangra por los gobiernos. La fuerza descomunal de la voz en ambas artistas es una experiencia particular para mezclarse con una realidad que no conocemos. Directo y al grano, no más. La fuerza chilena en una canción.

The Kilby Kiss, Tullara (Australia)

La banda australiana relaja mucho este playlist, con una vibra acústica que nos anima a ir de la mano con alguien en toda paz. Aunque su propuesta es clásica en cuanto a instrumentos, se lleva bien la calidad de las voces dentro de la agrupación, como si nos metiéramos en la historia de mejores amigas que nunca podrán separarse.

Little Bird, O’Sullivan (Hungría)

Desde Hungría no viene un indie con mayor detalle. Little Bird es la última canción de O’Sullivan, en una propuesta bastante alternativa, que usa la batería y coros gritones para separarse de ser una canción clásica de lo alternativo. Es particular por su estilo breve y casi minimal, relajante y sin necesidad de mucha composición para servirnos de música de fondo para fines de semana.

Come Through, Patrik Jean (Suecia)

Aún creemos que las canciones de playa tiene un detalle que funciona en todas sus presentaciones. Este es el caso de la música de Patrik Jean, quien se esfuerza por crear una sonoridad que se siente motivacional y con un punch que se repita con gran estilo y calidad; es una canción para levantar las rodillas y saltar en una playa en medio de un festival.

Rooftops, Paul Cook & The Chronicles (Gran Bretaña)

Paul Cook & The Chronicles estiman en esta canción una evolución musical paso a paso, iniciando con una composición ligera, de a guitarra solitaria, pero avanza con esa voz destellante que puede servir de ornamentación para cualquier canción pop. Si bien la fuerza se mantiene en un tono de tristeza, la canción se mueve en un espacio de llegar a una cima, ganando fuerza cada cuanto, como si las emociones se exaltaran al descubrir algo o a alguien.

Waking Up, Hillsburn (Canadá)

La portada es un perro y con eso podemos entender a esta canción. Es un indie bastante adolescente, sin trabas y con mucha libertad. La voz femenina le da un detalle de color pastel a los sintetizadores, que nos recuerdan a grandes composiciones pop, como la banda Cariño, en España. Al contrario de la banda española, Hillsburn se anima a crear una canción menos sintética y más clásica con su alineación, como una experiencia de aviación y libertad, si su objetivo fuera volar o correr veloz como un perro.

Ocean Avenue, Drea (Estados Unidos)

El R&B de Ocean Avenue genera un talante de gran elegancia. Su ejecución casi acústica, llevada de la mano de pequeñas notas de guitarra, centra un gran ánimo por estar en intimidad con uno mismo o tu pareja. Un detalle a salvar es la participación de los coros en los momentos en que parece no dar más y se representa bien a esta sensualidad del género. Recomendado, definitivamente.   

Jerry, Trampolin Jetstream (Estados Unidos)

Como su portada nos cuenta, esta canción tiene la fuerza de un tigre solitario. Porque espera hasta acechar a su presa y atacarla, en este caso la canción ataca con guitarras y trompetas, que se alinean de tal forma que pueden asemejare al arte en cámara lenta de la caza natural. Es una agrupación permeable, que casi roza lo garaje pero no olvida ese ánimo constante por siempre proponer nuevas sensaciones.

Snakechild, Local Nomad (Estados Unidos)

Snakechild es una gran canción. Es grande e importante por su propuesta visual y como está representada en la música. Está muy bien descrito como el dolor de los golpes pueden cantar una canción que cuenta esta historia de batallas callejeras. Lo increíble de esta canción es que no se espera hasta la mitad de la canción para presentarnos todo su poder. Inicia con toda la fuerza disponible y se queda así: con increíbles procesos musicales que guardan muchos detalles según avanza su ejecución. Escúchenla y vean su videoclip, no se arrepentirán.

Sweeter the Honey, Aubrey Haddard (Estados Unidos)

¡Pero qué trabajo de arte! Esta canción es la explicación más honesta del indie. Esa voz casi en eco, a la onda Efecto Doppler y los colores pastel, como fondo llano de la canción, se involucran de gran manera con la sonoridad tranquila y de new wave que propone la estadounidense. Dense una vuelta y coman el ácido de esta canción.

Money Down, Laine Rex (Estados Unidos)

Laine Rex es un ejemplo de artista donde la voz es el detalle que acompaña el verdadero poder de un proyecto. Con esa sensibilidad ochentera, la agudeza de la estadounidense hace de gran batalla a la fuerza enérgica de los teclados en esta canción. Sutil y llamativa, Rex se adentra en un campo que combina bien: suavidad y desarrollo, dos elementos que provocan que una canción se sienta bien y sea reproducible por una vez más.  

Coastlines, Wallows (Estados Unidos)

Wallows prueba en su última canción una propuesta más electrónica y con mejor producción, casi cercana al pop comercial. Intenta colarse en las fila de los beats computarizados y cumple un excelente papel al ejecutarse. Tiene un puente musical sencillo, sin mucha pretensión, busca seguir una línea que cada cuanto explota para servirse en la mesa el título de una perfecta transición entre indie y pop.