19 (+1) razones musicales para seguir creyendo en el underground

Recomendaciones Musicales

te mostramos 19 canciones sacadas de rincones extraños del planeta. Se suma una más a la lista, un reggaetón fresco para volver al mainstream.

Wallners, in my mind (Austria)

Ok, empezamos con onda enigmáticas y cercanas al dream pop. Wallners se retrae a sí mismo para enviarnos una canción lenta y con aspiraciones de coreografía cercana entre dos personas. Se siente el bucle en la letra, que se lleva por el in my mind para no desaparecer. Canciones lentas y crudas, así se empieza.

MEMES, SO WHAT (Gran Bretaña)

¿Qué podemos decir de una canción que su único personaje es un payaso? Primero, que necesita potencia, cámaras lentas y una playa. Irónicamente es todo lo que tiene MEMES en SO WHAT. Literalmente, el videoclip es un meme, con una fuerte influencia country y mal llevada para dejarse ir con el cuerpo y el payaso dentro tuyo a campo abierto.

Jay Vegas & Ridney, Trompeta (Gran Bretaña)

Deep house para prender este playlist internacional. Se llama ‘Trompeta’ y nos recuerda a los bailes etéreos del ‘Clímax’, de Gaspar Noé. La canción es lo que se llama, una fuerte composición entre beats y una trompeta presente en los momentos necesarios, como para activarse mientras son las 10:00 AM y no sabes que rumbo puede tomar tu vida esta semana.

Hilary ft. Samm Henshaw & Barney Artist, respons (Gran Bretaña)

Ahora una onda hip-hop, mucho más comercial pero con ese toque alternativo que un videoclip grabado con lentes ojo de pez y los suburbios de la ciudad pueden darte. ‘RESPONS’ es una gran respuesta a transitar en una ciudad y que ella misma te de lo que necesitas y ¿qué más justo en el arte que cantarle mientras dialogan?

J.P RIGGALL, Moosejaw (Gran Bretaña)

Bajemos un poco las revoluciones. J.P. Rigall nos ofrece esta canción, retratada en una pequeña topografía de un horizonte frío, como su oferta, un camino musical bien trabajado que sólo necesitó un riff para convencernos. La paz que ejerce esto es impresionante, con un envolvente eco que nos transporta a largos viajes por la cordillera.

José Hoek, CIRRUS (Venezuela)

Es un poco confuso mezclar una historia triste con una canción tan feliz. Ese es el espíritu del latinoamericano, de seguro. CIRRUS es un gran roadtrip por el encuentro de dos ideas entre personas y el uso bien justificado de los sintetizadores, un detalle importante en las canciones de Hoek, que nos recuerdan a las obras primas de otras bandas importante del hermano país, como Rawayana.

Clifford, Party Like It’s Halloween (Estados Unidos)

Aunque el videoclip deja mucho que desear, la canción es demasiado catchy. Es un pop bastante simple pero agarrador, contando una historia de Halloween, donde la fiesta la pone quien canta y nos recuerda mucho a las grandes bandas DIY que empezaron con hits escondidos y ahora son indispensables. Clifford es eso, pero debe mejorar sus videoclips.

Erik Frank, Low Key (Estados Unidos)

El estadounidense Erik Frank propone electropop, con una canción que empieza de forma lúgubre y de desarrolla a sí misma como una propuesta con potencia creciente. Su clímax le hace bastante justicia al beat perfecto de entre su propio feeling hasta que termina de forma completamente diferente a como inició: con la energía a tope.

The Como Brothers, Beatiful Tonight (Estados Unidos)

En este playlist hemos avanzado con emociones que suben y de nuevo bajan. Ahora van a bajar, las revoluciones se juntan a la sensibilidad de Como Brothers, un dúo a guitarra y pequeños atisbos de batería para crear una canción lenta y romántica, sobre una noche exacta, que tiene a una protagonista dentro de toda la canción, estrictamente dedicable.

Aura Spei, The Breeze (Estados Unidos)

Amamos estas propuestas súper under. En este caso, Aura Spei nos recuerda a las épocas de oro de Avril Lavigne, con un indie pop bastante garaje y hecho en casa, como si estuviésemos viendo películas en Pelisplus a las 3AM. Su voz está en tono y el bajo casi destartalado hace de esta canción una joyita bien oculta en algún rincón gringo.

Kate Vogel, Ghost in These Streets (Estados Unidos)

Si ves la portada te puede dar un idea de que trata esta canción. Es una historia de pérdida entre varios lugares en una ciudad, en forma de despedida o regreso a ella. Así es que se siente al escuchar la canción, con ecos que retratan la presencia de fantasmas a tu espalda mientras olvidas lo que viviste en esta ciudad. Aquí hay una historia y la podemos imaginar.

Visual Eyes, It’s Only Human (Estados Unidos)

Esta novedad estadounidense tiene un detalle en sus distorsiones que la hace muy receptiva. Tiene esa vibra de fin del mundo que en sus guitarras que alargan las notas lo podemos sentir a cabalidad. Gran propuesta de indie pop que en su epílogo topa el clímax con más distorsiones de guitarra y vale la pena escucharla hasta el último segundo.

Birdspotter, Hey at the Party (Estados Unidos)

Lloremos.

No más. Como un parque eólico, ‘Hey at The Party’ parece ser ese viento que se hace energía para que nos sintamos dentro de un campo abierto y con total libertad. Sólo necesitaron una guitarra, pequeños beats y lo que parece una pandereta. La voz gutural del cantante es el plus para encontrar en este bedroom pop la excusa para no vivir los domingos pegados a Twitter.

El Levtchenko, Hopeton Overton (Portugal)

Esto es una mezcla entre Bob Marley, Boris Vian y Jack Stauber. Música para tripear que no necesita de mucha instrumentalización para detenernos un rato y mover la cabeza en onda lentas y sincronizadas. Batería con groove y guitarra con la onda de una ola. Ya está, gran canción.

Kaypaiger, Higher Than (Estados Unidos)

Bueno, para cuando estés en esta parte de este playlist sólo querrás andar en la bañera, sin nada en el camino. Llegamos a la parte más relax de estas reseñas con ‘Higher Than’ que, literalmente nos invita a subirnos para estar high dentro de la propia canción. Tiene un pequeño instrumento que simula cuerdas con una vibración relajante dentro de todo su desarrollo que es su motor para ser tan apetecible. Recomendado, completamente.

Jack Simchak, When I Wake (Estados Unidos)

Imagina que The Cure y The Smiths tienen un hijo. Bueno, acá lo tienes. Jack Simchak le mete a esa fusión de inspiraciones un detalle especial, que es la psicodelia. Este menjurje de ideas terminan calando como un gran detalle para que la canción prospere y deje de lado sus herencias. Toma estilo y poder. Lo hiciste, Jack.

Kevin Johnson & Nick Bower (Estados Unidos)

La propuesta folk de Kevin y Nick nos recuerda mucho a lo que hace acá en Ecuador Mauro Samaniego. Es una oferta muy sensible y lenta pero que, según avanza, toma un fuerza descomunal y contraria a su inicio. Esto causa que, de una u otra forma, marque el tono para que creamos que es una historia bien trabajada. La sensibilidad apremia cuando se siente honesta y acá se la validó muy bien.

The Soods, Begonias (Estados Unidos)

Vamos terminando este playlist de una forma un tanto nostálgica. The Soods nos recuerda un poco a Daniel Johnston, por ese detalle capaz de transportarnos al día en que componen la canción, a los espacios y las emociones. No hay mucho más que decir, esa onda de acompañamiento en ‘Begonias’ es suficiente.

Slim Tin Fox, Molly (Irlanda)

Ok, vayamos acabando este playlist con un himno al MDMA, la droga sintética que parece haberse convertido en canción con estos irlandeses. ‘Molly’ es, por mucho, de las mejores canciones de esta nota, con esa intensidad digna de entrar a un Guitar Hero. Gol olímpico de Irlanda para concluir los descubrimiento en nuestro planeta. Por favor, rómpanse la cabeza con Slim Tin Fox.

Isabela Merced ft. Danna Paola, DON’T GO (Estados Unidos y México)

Si Bad Bunny hubiese hecho una canción sería esta. Sin embargo, Isabela y Danna le apuestan a esta onda cubana-latina por un beat más sabroso y reggaetonero que atrae a cualquiera que quiera bailar.

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