¿Un pedacito de Mateo Kingman para el mundo?

Mateo Kingmman

”Este es un disco que no habla ni de amor, ni de desamor, ni de baile. Es la representación de cambio de etapas en el proceso de vida”

Lo nuevo de Mateo Kingman “Astro” es un viaje a lo personal, una cara B para una introspección hacia un ciclo. Pero sobre todo, un disco lleno de historias y anécdotas. Y hoy en esta entrevista/nota a Mateo sabremos qué fue lo que estuvo detrás del Astro y cómo fue viajar en él.

En una casa al puro estilo Guayasamín y un estudio del tamaño de un cuarto universitario nos sentamos con Mateo Kingman para conversar sobre su último disco, y toda la perspectiva que él tiene del mismo.

Mateo Kingman en el jardín de su casa. Foto: Tabita Argüello.

Martín: Sabemos que Astro es un disco, muy tuyo, muy personal, ¿Crees que eso hace que algunas secciones del álbum sean más difíciles de entender para un público general?

Mateo: Creo que al hacer un disco que habla de tus propias búsquedas, corres el riesgo de que la gente no conecte. Y sí, corrimos ese riesgo, y a la final dijimos “bueno, ya nada. Esto es lo que quiero hacer ahora, es lo más honesto…No puedo escribir otras rolas, estas son las que son”

También creo que lo importante de cualquier proceso artístico es que puedas llegar a esa catarsis, en donde te encuentras con lo más honesto del presente y lo plasmas en una canción. No puedo hablar de conceptos externos que no están sucediendo en el presente. Básicamente es el disco que tenía que hacer porque es lo único que puedo hacer.

Eres un artista que ha pisado bastantes territorios extranjeros con el mensaje de la música ecuatoriana y su concepto ¿Se te hizo difícil conectar con un público qué tal vez no entiende mucho de lo nuestro?

Foto: Tabita Argüello

Siento que Astro es un disco que tiene raíz, pero no sabes de dónde es esa raíz, no es tan regionalista. En nuestra última gira por Europa experimentamos con algunos temas, y la mezcla de sintetizadores con sonidos electrónicos fue mucho más profunda que en el primer disco, entonces eso es un lenguaje universal. Pero creo que es más difícil que ahora con este ritmo más urbano la gente de acá cache lo poco de “roots” que tiene Astro.

Me pasa que en conciertos me gritan “¡ya toca las viejas!”  Pero afuera cuando toco “Mi pana” que es la ecuatorianidad total también funciona, que por más que sea local, si está bien planificada para el live, puede funcionar aquí y en la China.

¿Cómo definirías Astro en una frase?

“Es la representación de cambio de etapas en el proceso de vida, de cualquier ser vivo.”

Es como un Útero que se convierte en paredes, en atmósferas. Que se convierte en cosmos y la muerte, y de nuevo la vida.

Se presume para 2020 un disco entre Mauro Samaniego y Mateo. Foto: Tabita Argüello.

Hay una clara evolución musical desde Respira hasta Astro, ¿Cómo fue esa experiencia de poder experimentar con otros ritmos quizás más urbanos?

Sí, fue como un reto. El Ivis Flies y yo teníamos la misma idea, habíamos conversando en los viajes del primer disco qué era lo que queríamos hacer con el segundo. Hicimos el disco básicamente entre los dos, pero este género no es un lenguaje que dominábamos.

Pero compuse la mayoría con un sintetizador y fue como experimentar con una herramienta que no conozco, y solamente instintivamente llegar a lo que buscábamos. Una gran parte de ayuda fue las influencias que tuvimos para este disco, como James Blake, Arca y música tradicional. Fueron como la base para la sonoridad a la que queríamos llegar.

¿Crees que en Macas estén orgullosos de cómo has llevado un mensaje representativo del Amazonas con tu música?

Creo que en el primer álbum hubo esa conexión fuerte con la gente de Macas. Incluso una vez me dieron un reconocimiento por el municipio jaja, como que sentían que de alguna manera si había una representación. Pero Astro ya no es un disco amazónico.

No creo que uno representa una región, o un pueblo, menos a un país. Porque uno representa la música, yo no represento al gobierno, represento a la búsqueda y a la gente que se conecte con ella.

Con esos ritmos tan coquetos que implementaste en astro ¿Cuál crees que es la canción más bailable del disco?

Creo que “Tejidos” es como un poco de las más digeribles. Tal vez también “Religar” que para mi era como buscar el punto medio entre incorporar lo urbano y mantener lo “roots” y creo que es como para tripear en la playa o en el carro.

Foto: Tabita Argüello.

Que le espera a tu proyecto en el futuro? Se viene nueva música?

Estoy en un momento de crear tracks de nuevo y con un Ep en mente, pero lleno de colaboraciones con otros artistas con los que me he ido encontrando en el mundo. Y al igual que de Respira a Astro me voy a dar una mega vuelta con esto, porque mi personalidad también es así y voy a trasladarlo a la música, voy a plasmar sólo lo que me sirve ahora.

¿Qué significa astro para ti? ¿Los  astros  tuvieron influencia en el disco?

Es un viaje cósmico, Astro es quien viaja, y es también el regalo final después del viaje. Son tres cosas, es el viaje, el viajante y el fin.

Es como que un man que se llama Astro dijo “voy hacer un viaje por todos los Astros” y al final se llevó un obsequio, un ciclo.

Mateo Kingman tuvo su último show el 18 de Enero en el teatro sucre junto a Mauro Samaniego, y después de ese gran evento visual y sonoro sólo nos queda pensar que este ciclo del Astro aún no termina.