J. Calavera: un Death Grips del Guayas

J. Calavera

Con una fuerte alineación compuesta por varios nombres de la escena local Xavier Gómez (Boards), Roberto Zevallos (El General Villamil) y Álex Eugenio (El Romántico de la Perla). Este proyecto da una nueva propuesta con su Psych/Punk y un fuerte garage rock,  influencia -aceptada o no- del espanto musical de Death Grips.

En la “escena independiente” casi siempre recordamos a una banda o artista por esa identidad que le dan a sus éxitos. Su esencia y que nos provoca.

Escuchamos y sabemos rápidamente qué banda es, tipo El General Villamil, todos sabemos que es rock y surf. Hay canciones que nos transportan a situaciones que el artista crea o que nosotros creamos con nuestras experiencias.

Quizá para muchos esto encaje con la música de J. Calavera. Pero para entender el ‘porqué’ hay que hacer historia rápida. Varios nombres de bandas de antaño -y que sólo encuentras en la deep web de YouTube- rondan la cabeza de Juan o “Cheche” Palacios: Potato Head Punks, Semen de Pavo, Stereo Salado. Bandas que fueron totalmente efímeras debido a varias razones. Pero tras tiempo de experimentación llegaría en 2015 J. Calavera, el proyecto por el que apostamos a que “Cheche” se irá de largo.

Semen de Pavo, una de las bandas que inspiró a la banda.

En 2017 gracias a la mano de David Rojas (El General Villamil) supieron dar forma a la identidad musical de la banda en el estudio del guayaquileño, Persa Estudio.

Con dos álbumes y varios singles es en su álbum, Death Trip, que el interés crece. A veces no todo tiene que tener sentido, ¿verdad? Eso pensaríamos de un género como el psych punk, que por su nombre ya te adentra en que es música a la que tienes que prestarle más atención. Pues J. Calavera nos grita no con este álbum el cual han definido como conceptual; contándonos una historia de noche con amigos.

Con una onda neopsicodélica este disco nos transporta a canciones que relajan pero que pegan fuerte con cada segundo que pasa. Es aquí donde la banda se hace valer, logrando darte esa identidad con la que tras una escuchada al álbum perfectamente sabrías quiénes son.

A la final hay que agradecer a Guayaquil por dar origen a una banda que promete mucho y esperamos ver pronto en festivales. Death Grips o no, ya sabemos que si suenan en la radio, tienen Spotify.